En esta sociedad en que nos ha tocado vivir, me parece lamentable que se premie a alguién por marcar goles o por dar unas cuantas vueltas a un circuito o por pasear palmito en las pasarelas, en fin a todo aquello, que no aporta nada a la humanidad.
Ni yo misma puedo recordar quién ha sido el nombre del médico, que práctico una operación de cirugía fetal para corregir la espina bífida. Dicha operación fue realizada el pasado 31 de Julio en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. Participaron numerosos especialistas de medicina e incluso estuvieron asesarados por expertos de Brasil y Estados Unidos. Esta intervención quirúrjica supone una innovación, puesto que palia las complicaciones de esta enfermedad, pero no la cura.
Los medios han recogido esta noticia de forma breve, ni siquiera ha sido importante para abrir un telediario, tampoco se la concedido ningún tipo de premio ni a nivel nacional ni tampoco internacional. Desde mi humilde punto de vista, hubiera sido un buen candidato al premio príncipe de Asturias, pero claro si no te ven, no existes.
Aun así, sigo pensando que los medios de comunicación condicionan nuestra vida, forma de pensar e incluso el tiempo libre. En cierto modo, crean una sociedad de masa de la que ninguno estamos libres y en muchos casos, abolen la libertad del individuo. Pero esto no es tan nuevo, como se piensa, ya en la época de Roma decía César; Panem et Circenses.
Si bien, debe considerarse que no sólo de pan vive el hombre, puesto que también necesita su espacio para el ocio y también para pensar.
El problema radica como siempre en los extremos, pues en el término medio se encuentra la virtud.
lunes, 29 de octubre de 2007
jueves, 25 de octubre de 2007
Va por Ellas...

La historia escrita por hombres es una constante en nuestra memoria. Los cambios trascendentales han sido protagonizados por el género masculino, quizás las féminas hayan realizado la revolución silenciosa.
Digo esto, porque la película 13 rosas parece un justo homenaje hacía aquellas mujeres que murieron inocentemente por un ideal, como era el defender el libre pensamiento. Sin duda, este testimonio se encuentra lleno de dramatismo, porque representa la historia de los perdedores, de la voz silenciada durante años, pero al unísono constituye una elegía hacía ellas, porque aceptaron con dignidad una muerta ilícita.
Es unos de los capítulos más crueles de la represión franquista. El 5 de agosto de 1939, trece mujeres, algunas menores de edad, fueron ejecutadas ante las tapias del cementerio del Este de Madrid. Estas fueron acusadas de cometer un acto terrorista contra el régimen.
A simple vista puede parecer una película propagandística, puesto que nos encontramos en campaña electoral y se encuentra financiada por televisión española. Además en ningún momento ha pretendido retratar ningún tipo de maniqueísmo, en términos de buenos y malos, sino que plasma un hecho histórico que sucedió en nuestro país.
Pero en honor a la verdad, no hay que dejar de tener en cuenta que fue la II República fue quien situó a la mujer en el lugar que siempre debió tener. Quizás ese breve periodo de tiempo constituyo una quimera en todo lo referente al conocimiento y los derechos del ciudadano. La mujer pasó de ser tratada como un animal de carga, a ser considerada persona e incluso tuvo derecho al voto. Pero estas ideas eran demasiado avanzadas, para una sociedad anclada en el pasado.
Digo esto, porque la película 13 rosas parece un justo homenaje hacía aquellas mujeres que murieron inocentemente por un ideal, como era el defender el libre pensamiento. Sin duda, este testimonio se encuentra lleno de dramatismo, porque representa la historia de los perdedores, de la voz silenciada durante años, pero al unísono constituye una elegía hacía ellas, porque aceptaron con dignidad una muerta ilícita.
Es unos de los capítulos más crueles de la represión franquista. El 5 de agosto de 1939, trece mujeres, algunas menores de edad, fueron ejecutadas ante las tapias del cementerio del Este de Madrid. Estas fueron acusadas de cometer un acto terrorista contra el régimen.
A simple vista puede parecer una película propagandística, puesto que nos encontramos en campaña electoral y se encuentra financiada por televisión española. Además en ningún momento ha pretendido retratar ningún tipo de maniqueísmo, en términos de buenos y malos, sino que plasma un hecho histórico que sucedió en nuestro país.
Pero en honor a la verdad, no hay que dejar de tener en cuenta que fue la II República fue quien situó a la mujer en el lugar que siempre debió tener. Quizás ese breve periodo de tiempo constituyo una quimera en todo lo referente al conocimiento y los derechos del ciudadano. La mujer pasó de ser tratada como un animal de carga, a ser considerada persona e incluso tuvo derecho al voto. Pero estas ideas eran demasiado avanzadas, para una sociedad anclada en el pasado.
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