
La historia escrita por hombres es una constante en nuestra memoria. Los cambios trascendentales han sido protagonizados por el género masculino, quizás las féminas hayan realizado la revolución silenciosa.
Digo esto, porque la película 13 rosas parece un justo homenaje hacía aquellas mujeres que murieron inocentemente por un ideal, como era el defender el libre pensamiento. Sin duda, este testimonio se encuentra lleno de dramatismo, porque representa la historia de los perdedores, de la voz silenciada durante años, pero al unísono constituye una elegía hacía ellas, porque aceptaron con dignidad una muerta ilícita.
Es unos de los capítulos más crueles de la represión franquista. El 5 de agosto de 1939, trece mujeres, algunas menores de edad, fueron ejecutadas ante las tapias del cementerio del Este de Madrid. Estas fueron acusadas de cometer un acto terrorista contra el régimen.
A simple vista puede parecer una película propagandística, puesto que nos encontramos en campaña electoral y se encuentra financiada por televisión española. Además en ningún momento ha pretendido retratar ningún tipo de maniqueísmo, en términos de buenos y malos, sino que plasma un hecho histórico que sucedió en nuestro país.
Pero en honor a la verdad, no hay que dejar de tener en cuenta que fue la II República fue quien situó a la mujer en el lugar que siempre debió tener. Quizás ese breve periodo de tiempo constituyo una quimera en todo lo referente al conocimiento y los derechos del ciudadano. La mujer pasó de ser tratada como un animal de carga, a ser considerada persona e incluso tuvo derecho al voto. Pero estas ideas eran demasiado avanzadas, para una sociedad anclada en el pasado.
Digo esto, porque la película 13 rosas parece un justo homenaje hacía aquellas mujeres que murieron inocentemente por un ideal, como era el defender el libre pensamiento. Sin duda, este testimonio se encuentra lleno de dramatismo, porque representa la historia de los perdedores, de la voz silenciada durante años, pero al unísono constituye una elegía hacía ellas, porque aceptaron con dignidad una muerta ilícita.
Es unos de los capítulos más crueles de la represión franquista. El 5 de agosto de 1939, trece mujeres, algunas menores de edad, fueron ejecutadas ante las tapias del cementerio del Este de Madrid. Estas fueron acusadas de cometer un acto terrorista contra el régimen.
A simple vista puede parecer una película propagandística, puesto que nos encontramos en campaña electoral y se encuentra financiada por televisión española. Además en ningún momento ha pretendido retratar ningún tipo de maniqueísmo, en términos de buenos y malos, sino que plasma un hecho histórico que sucedió en nuestro país.
Pero en honor a la verdad, no hay que dejar de tener en cuenta que fue la II República fue quien situó a la mujer en el lugar que siempre debió tener. Quizás ese breve periodo de tiempo constituyo una quimera en todo lo referente al conocimiento y los derechos del ciudadano. La mujer pasó de ser tratada como un animal de carga, a ser considerada persona e incluso tuvo derecho al voto. Pero estas ideas eran demasiado avanzadas, para una sociedad anclada en el pasado.